Sus ojos, su boca, su pelo, sus dientes, su lengua, su voz, su mirar, su caminar, su hablar, su respiración, sus latidos, su todo, él… lo amaba y amarlo era un gran error. Era un error porque sabía que no podía, que era imposible. Pero él, él hacía que lo ame cada día más. Lo amaba en todo momento hasta cuando me miraba y me mentía, hasta cuando besaba a otra, lo amaba siempre, en todo momento. Lo amaba y estaba completamente enamorada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario